Puede que hablemos mejor castellano que nadie, que tengamos a los Celtas Cortos y una ciudad muy bonita, pero sin duda, también podemos presumir de super vinos, quesos, dulces y ¡por qué no!, de nuestra propia jerga y forma de reciclar.

Hay cosas que sólo un vallisoletano de pro puede comprender, como tener la nevera llena de cartones de leche de nuestra marca favorita, el escritorio lleno de carpesanos y salir a correr con playeros. Así que no es raro que te quedes extrañado cuando alguien te pregunte por tus nuevas zapatillas, ¡las zapatillas son lo que te pones para andar por casa o lo que te pides con el café en el Peni!

El problema de todo lo bueno, es que o se termina o se estropea. Y aunque nuestros productos son de la mejor calidad, siempre nos quedan los envases y otros restos que tenemos que acabar desechando en su contenedor. Por eso, y porque queremos más envases, más productos ricos y más cosas pucelanas, te contamos qué puedes hacer para conseguir que tengan una segunda vida.

 Reciclar en Valladolid

Orgánicos 100% pucelanos

Lo sabemos, nuestros postres y dulces están de muerte y es casi imposible que puedan sobrar o ponerse malos, pero a lo mejor esa zapatilla rechupeteada por tu sobrina puede acabar en el contenedor. Lo mismo que los bordes de nuestros quesazos, un currusquín de riche duro o los huesos de las carnes o los desechos de verduras de nuestras tierras castellanas.

Si separamos correctamente los elementos orgánicos de nuestra basura y los depositamos en su contenedor, podemos generar compostaje o abono de calidad en nuestra planta de gestión de residuos.

Con este compost resultante abonamos los parques y espacios verdes de la ciudad, y también es utilizado por los agricultores para sus cosechas. Que este abono sea tan bueno, que casi haga revivir a la planta más seca, sólo depende de nosotros. La clave: depositar únicamente residuos orgánicos en el contenedor de alimentos.

Playeros, francesitas y otras prendas castellanas

Nos gusta ir siempre a punto. Siempre con nuestras mejores galas. Aunque a veces ocurren desgracias. Por ejemplo, que nuestra camiseta favorita, a pesar de ser la más mimada de la casa, tenga un agujerito o un millón de bolas que la dejen inservible. Ese día, que siempre deseamos que nunca llegue, deberemos buscar un contenedor especial para recogida de ropa. Podemos encontrarlos en colegios, universidades… o depositarlo en el punto limpio más cercano.

Además, hay algunas tiendas grandes donde lo recogen, por lo que puedes fijarte en tus próximas compras para fichar tu contenedor o punto de recogida más cercano.

El calzado también pueden ser depositados en estos contenedores rosas de la ropa o en los puntos limpios. De esta forma evitaremos que acaben abandonados a su suerte y puedan llegar a la naturaleza, ríos o incluso al mar en el que ya flotan inmensas islas de basura.

 Reciclar en Valladolid

Los envases que guardan nuestras cosas más rebuenas

Es un día especial. Lo sabes porque llaman a la puerta y te entregan una caja de madera con unas botellas de la Ribera del Duero. ¡Felicidades! reza la tarjetita que las acompaña.

En ese instante empiezas a imaginar la velada perfecta. Un queso curado en aceite. Unas buenas conservas. Unas torrijas, aunque no sea la época. Ya sabes que en tu cumpleaños puedes llorar si quieres, hacerte torrijas e incluso bailar la macarena.

La celebración ha sido perfecta, pero ahora es el momento de reciclar todos los restos. Con cuidado y tras separar los restos de alimentos, sólo nos queda separar algún cartón al contenedor azul, las botellas y tarros al contenedor de vidrio y los envases (el brick de leche, las latas y otros varios) al contenedor de inorgánico o resto.

Además de quedar como un señor (o señora) con tus invitados, has ayudado a tu ciudad y al medio ambiente gracias al reciclaje, ¡tú sí que chanas!

Otros residuos con denominación de origen

En Pucela somos muy de nuestros productos. Si se nos pincha una rueda no dudamos en cual comprar. Y aunque nos la reciclan la mayoría de las veces en el taller, si no es el caso, no te olvides de dejarlas en el punto limpio.

Y si vamos a la papelería, nos hacemos con unos cuantos carpesanos. Para el cole. Para las facturas. Para las cartas. Y aunque en el resto del mundo te miren al pedirlo como si fueras de marte, nosotros lo reciclamos en el contenedor azul después de muchos usos y reusos.

En nuestros quioscos y bares no faltan nuestros periódicos locales, y cuando pasa la fecha nos valen desde para envolver regalos, a nosotros mismos en carnaval o a ser reciclados en el contenedor azul para tener nuestras noticias recién impresas con el cálido café de cada día.

Sabemos que en algunas cosas los vallisoletanos somos muy nuestros y que no tenemos contenedor amarillo para reciclar, pero lo cierto es que nuestro sistema de reciclaje aprovecha al máximo cada material para que todos tengan una segunda oportunidad. ¡Y sí reciclamos plástico!

Un sistema basado en separar lo orgánico de lo inorgánico
Lo hacemos así para que el orgánico pueda ser un nutritivo abono para nuestros campos, el papel un nuevo ejemplar de nuestro periódico favorito, el vidrio nuestro botellín que nunca debe faltar con amigos y los envases ligeros puedan guardar con mimo nuestros productos favoritos.

Si aún no sabes bien cómo reciclar o te surgen pequeñas dudas con algunos desechos, tenemos una ayudita. Puedes consultar nuestro buscador o echar un vistazo a este post Reciclar más fácil que nunca. Te resultará muy útil para entender un poco más cómo funciona nuestro sistema de contenedores y es que te aseguramos que con un poco de práctica te resultará extremadamente sencillo. ¡No hay residuo que pueda con un vallisoletano reciclador!